Top 10 del 2021 - Puesto 2: Nuevamente Adele
Estamos a un paso de cerrar este conteo y, para sorpresa de muchos, lo que considero lo mejor del año se ubica en este Puesto 2. Sé que suena contradictorio, pero ya explicaré en el próximo post por qué el Puesto 1 tiene un peso distinto. Por ahora, hablemos de ella: Adele.
El título lo dice todo: Nuevamente Adele salvando el día. En un 2021 donde la música se movía a la velocidad frenética de TikTok y los artistas efímeros, esta mujer demostró que su sola presencia tiene el poder de detener el tiempo. Apareció el 15 de octubre con un video en YouTube y, en un abrir y cerrar de ojos, le dio sentido a un año musical que hasta ese momento se sentía algo débil; no necesariamente malo, pero sí poco memorable.
Seis años de silencio y un "recordaris" de autoridad
Adele llevaba seis años de silencio musical. Seis años en los que el mercado cambió por completo. ¿Y qué hizo ella? Volvió para darnos una clase magistral de cómo dominar la industria.
El lanzamiento del sencillo "Easy On Me" y posteriormente del álbum 30 fue un bombazo absoluto. Si bien ella no es la reina del streaming diario, sus cifras de venta fueron sencillamente escandalosas. El álbum se convirtió en el disco más vendido del 2021 a nivel mundial con tan solo seis semanas en el mercado. Volvió a vender millones de copias físicas y, lo que es aún más impresionante, rompió récords de venta de vinilos de tal magnitud que colapsó las fábricas a nivel global. En plena era digital, Adele nos recordó que la gente todavía quiere "poseer" la música. Para la industria, fue un salvavidas comercial y una confirmación: si Adele lanza música, el mundo consume de la forma que sea.
Una de las razones por las que Adele tiene este peso es la honestidad de su propuesta. 30 no fue un disco de hits pop fáciles; fue una conversación profunda sobre el divorcio, la maternidad, la soledad y la reconstrucción personal.
El álbum es oscuro, es largo y es, ante todo, catártico. Mientras el resto del Pop buscaba el beat perfecto para bailar, Adele nos obligó a sentarnos y escuchar una balada de siete minutos ("I Drink Wine") o la desgarradora "My Little Love", donde incluyó grabaciones reales explicando su separación a su hijo. Esta es la diferencia entre un producto musical y una obra personal: es Pop, sí, pero un Pop tan íntimo como exitoso.
Ese impacto emocional no pasó desapercibido. Recuerdo mucho que incluso Frances Bean Cobain (hija del legendario Kurt Cobain) se rindió ante su regreso, publicando que la canción la hacía sentir "como si fuera abrazada por una nube gigante, cálida y que llora".
El regreso del formato álbum (y su "dictadura" artística)
Algo que investigué para este post y que me hizo respetarla aún más, fue que logró lo imposible: que un gigante como Spotify cambiara su interfaz. A petición de ella, la plataforma eliminó el botón de reproducción aleatoria (shuffle) por defecto en los álbumes. Adele defendió que un disco es una historia con un orden lógico, y el universo musical tuvo que aceptarlo. Ella lo resumió así en sus redes:
"¡Esta fue la única petición que tuve en nuestra industria que cambia constantemente! No creamos álbumes con tanto cuidado y cuidado en nuestro listado de pistas sin razón alguna. Nuestro arte cuenta una historia y nuestras historias deben ser escuchadas como las pensamos. Gracias Spotify por escuchar."
Siendo honesto, antes del 15 de octubre de ese año no sentía que tuviera una "gran canción" que definiera el 2021. Adele llegó a llenar ese vacío. Lo único negativo es que, conociendo sus tiempos, probablemente tengamos que esperar otros cinco años para su siguiente disco.
Muy merecido el Puesto 2 para Adele.
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